Los riesgos de no ser tú¿Estás mintiendo? ¿Finges que eres otro para conseguir algo? ¿Qué careta te estás poniendo buscando la conquista, la aceptación o el éxito? ¿Qué parte de ti te avergüenza y escondes? En algún momento, que tal vez ya ni recuerdas, decidiste (de forma consciente o inconsciente) ocultarte. Te vestiste con un disfraz que, a tu modo de ver, posibilitaría el logro de eso que ansías: una pareja, el reconocimiento social, el éxito, el poder, el dinero, un mejor puesto laboral, una vida soñada.
¿Por qué dejaste de ser tú? ¿Por qué te empequeñeciste como ‘víctima’ o te agrandaste artificialmente como ‘verdugo’? “Pues por varias cosas: porque te gusta una persona y quieres estar con ella, aún sacrificándote a ti mismo; por querer conseguir un trabajo o por querer dar una imagen en sociedad que es más adecuada a la imagen que tú de ti mismo reconoces y no te gusta”.
Y segunda cuestión fundamental: ¿El riesgo de abandonarte puede ser grande, puede llevarte a un trastorno grave? “Sí. Según como te dejes ir, sí”, asegura Ana Isabel Rico. Con ella, te planteamos las tres consecuencias de ese viaje que un día emprendiste: el viaje de tu olvido. Tres escaleras, tres estadios, tres niveles que tal vez ya hayas transitado, estés transitando… o que te aguardan a la vuelta de la esquina si continúas en esta peligrosa ruta vital que te has marcado.
– PRIMERA CONSECUENCIA: LA INSEGURIDAD
Cuando empiezas a alejarte de tu yo comienzas sintiendo esto: inseguridad. Te estás forzando a hacer algo constantemente, algo ajeno a lo que tú eres. Las preguntas que te haces a ti mismo son continuas: “¿Lo estaré haciendo bien? ¿Le gustaré o no le gustaré? ¿Lo conseguiré o no lo conseguiré?”
Por este escalón caminarás un tiempo. Pero rápido, sin darte apenas cuenta, tu olvido de ti te llevará inmediatamente a un segundo paso. El peligro es mayor. El daño que te haces, como comprobarás, está creciendo.
– SEGUNDA CONSECUENCIA: EL CONFLICTO INTERNO, LA DEPENDENCIA, EL INICIO DE LA ENFERMEDAD
“Comienzas ya a cuestionarte qué es lo que estás haciendo; comienzas a plantearte que así no puedes seguir más. Y pasas a un conflicto interno o a una dependencia. Físicamente, puede generar ansiedad (que es lo que suele ocurrir); en casos más graves, te meterías en una depresión“, indica Ana Isabel Rico. Ya estamos en la enfermedad. Ya estás avanzando en el depredador terreno de la dependencia emocional. Y no te has dado ni cuenta de cuándo has cruzado esa puerta. Sólo sabes (eso sí) que tu malestar personal ha ido en aumento.
… Y así es como lo hace. Verás. La mano que guía este viaje, la de Ana Isabel, te lo cuenta:
1.- Tu diálogo interno se mueve en estas espirales constantes, en este parloteo abrumador (consciente o inconsciente) que te resta fuerzas: “¿Hasta cuándo voy a mantener esto? ¿Soy creíble? ¿Me van a pillar?”
2.- Necesitas redoblar esfuerzos para fingir. Y ahí es cuando comienza a ahogarte laCULPABILIDAD porque así te sientes, así te hablas: “Ya es mucha mentira”. Pero no ves otro remedio… y continúas.
3.- Cada día, aunque lo intentes mitigar a través de vías de escape (fiesta, sexo, deporte, alcohol, viajes… un comportamiento quizá compulsivo en una o más de estas facetas) te azota esto: “la lucha contigo mismo en la que entras, el conflicto interno tremendo (añade Ana Isabel Rico), donde te dices esto: Yo ya tendría que manifestarme de otra manera… ¿pero y si lo pierdo?” ¿Y si pierdo el trabajo, el prestigio social, la imagen que he creado, el proyecto que tengo, a una persona que está a mi lado…? Revisa tus “¿y si lo pierdo?”. ¿Cuántos encuentras?
Vamos al tercer peldaño de este peligroso trayecto de olvido personal. La tercera consecuencia. El tercer descenso en la escalera.
– TERCERA CONSECUENCIA: EL TRASTORNO
Si continúas, si no frenas, te encaminarás a este punto. “Puedes llegar, sí, a un trastorno psicológico importante. Cuanto más lo vayas dejando, el conflicto emocional es mayor y te costará más trabajo superarlo”.
¿Es alto el precio que pagas? La respuesta parece (y es) obvia: “El rédito es muy alto, sí. No tanto a corto plazo, pero sí a medio y largo plazo: te metes en un camino donde va a haber más sombras que luces. Funcionas en la vida con un disfraz. Y si el engaño se descubre, si te lo echan en cara, la herida interna que esto te causa es importante“.
Entonces, ¿por qué lo haces, por qué lo hacemos? Viramos ahora hacia la parte práctica de la ruta;te ayudamos a trazar el camino de vuelta hacia ti mismo.
LOS POR QUÉS DE ELEGIR OLVIDARNOS
“Somos –asegura Ana Isabel Rico– personas inseguras. Todos. Quien diga lo contrario miente. Por eso no queremos ser nosotros, por eso tenemos miedo al rechazo, a no gustar, a que ese algo que sabes que tienes y que sabes que no agrada salga a flote y se vea y se conozca. Todos queremos ser la persona más maravillosa para alguien; todos nos decimos: A lo mejor, si me manifiesto como soy, no le gusto. Todos tenemos algo que no queremos enseñar“.
Y todos elegimos. Elegimos entre mirar hacia dentro y solucionar nuestros conflictos (un trabajo personal potente de travesía y puesta a punto interna e individual)… o entre echar paladas de olvido a nosotros mismos y ponernos un disfraz. Con esta segunda opción sólo sumamos problemas a los problemas que ya arrastramos y tenemos: LOS PROBLEMAS (INMENSOS, COMO HAS VISTO) QUE SE DERIVAN DEL FINGIMIENTO.
Nos queda aún un último apunte. Abrimos un libro y leemos para ti unos párrafos. Como tal vez habrás sospechado, estamos hablando del EGO. Ese ‘otro tú’ fabricado. El responsable del disfraz a medida que te has hecho. Sí, ése es el nombre de la careta que llevas, que llevamos: EGO. El ‘otro yo’. El yo falso.
GRANDEZA FRENTE A GRANDIOSIDAD
Quizá tu disfraz es el del sometimiento (te empequeñeces). Quizá tu disfraz es el del sometidor (te ‘adoras’). En ambos casos, las dos son polaridades de una misma balanza. Dos extremos irreales. En el centro es dónde tú estás.
El libro del que te hablamos es Un Curso de Milagros.
Describe este olvido de ti de manera excepcional, contraponiendo la GRANDEZA real del ser quien eres frente a la GRANDIOSIDAD que inventó tu ego para ti. Lo hace así:
Ahí tienes el funcionamiento interno del engaño. De cómo te niegas lo que eres y quién eres. De cómo niegas tu esencia siempre luminosa. Cerramos el mapa de este viaje con el último punto sobre el papel. La VERDAD que te dejaste arrinconada. Un Curso de Milagros te la muestra con esta nitidez:
¿Y lo estás?