1. Piensa las cosas: ¿Estás segura de que deseas terminar? ¿No será un simple arrebato motivado por ciertas circunstancias? Recuerda que no hay marcha atrás.
2. Mide tus palabras. A veces queremos decir algo y nos entienden otra cosa totalmente diferente. Por eso, es importante que te pongas en el lugar del otro para elegir tus palabras, no dar lugar a dudas y no lastimar más de la cuenta.
3. Sinceridad. La gente usa frases como “no eres tú, soy yo” o busca en Internet la lista de “excusas para terminar”… ¡No uses palabras prestadas! Habla desde el corazón, di lo que sientes, di la verdad; ése será un gesto que siempre será agradecido.
4. No des falsas ilusiones. Si piensas que la relación debe cortarse definitivamente, no intentes aminorar el golpe dejando la puerta abierta o dando a pensar que se puede regresar en un futuro: di no con decisión y respeto.
5. Elige un lugar y momento adecuado. No es recomendable que termines tu relación en un lugar público. Tampoco permitas las interrupciones. Lo que debes decir es serio, y por lo tanto necesitas tener privacidad, tiempo y tranquilidad.
6. No huyas de la situación. No es bueno que digas: “quiero terminar esta relación” y te vayas de inmediato. Date tiempo de escuchar, porque así como tú pudiste expresarte, él también tiene derecho a hacerlo.
7. Asume que habrá heridas. Ten en cuenta que por más que intentes ser delicada, tu pareja siempre saldrá herida de la ruptura. Así que lo mejor sería que avises a alguien de confianza para que pueda cuidar de él durante los momentos posteriores a la ruptura.
8. Empatia. Por último, te recomiendo que trates a la que fue tu pareja como te gustaría que te tratasen a ti en un momento de esos, pero no olvides que quien tienes en frente soñó un futuro a tu lado y lo mínimo que debes brindarle es sinceridad, honestidad, consideración y respeto.